domingo, 27 de marzo de 2016

Venezuela zona roja


No es normal que en un país que no está involucrado en una confrontación bélica sus habitantes vivan entre apagones de luz, bebiendo aguas contaminadas, esperando que  aparezcan alimentos para correr despavoridos a comprarlos  mientras  en esa carrera se pierda alguna vida en la estampida que produce la aparición.

En ese mismo país abunda la escasez, abunda la muerte debido a  la inseguridad desbordada,  se mueren los venezolanos sin importar su edad porque desaparecieron las medicinas y en los hospitales no hay equipos,  los que existen no funcionan  porque alguien se robo los reales.

Si  Venezuela no está en guerra, porque no hay medicinas, porque se tiene que marcar a los venezolanos en sus brazos  para impedir que repitan la compra de alimentos, porque tienen que esperar el día en el que termina el numero de su cedula de identidad para ir a los supermercados, porque tienen que hacer colas frente a las morgues  los únicos lugares donde hay abundancia.

A quien le duele el dolor del venezolano de a pie, le duele al Presidente de la Asamblea Nacional que ve en el rio revuelto una oportunidad de banda tricolor, son elocuentes las fotos que muestran a una futura familia presidencial, le duele a la mayoría de los nuevos ediles apabullados por la veteranía y la condición de zorro de viejo de quienes tras bastidores han negociado y entregado el país y la tranquilidad de sus ciudadanos a cambio de beneficios personales y partidistas,  han transcurrido más de tres meses desde su toma de posesión y se han encontrado con una putrefacta pared jurídica el TSJ, que los ha maniatado mientras un pueblo dispuesto a luchar por sus derechos continua viviendo su calvario.

La tragedia que vive el país tiene responsables visibles y camuflados, los que desde hace más de una década  saquean a  Venezuela y tratan  a sus ciudadanos como  peones y quienes le hacen el juego a los saqueadores que los señalan con un dedo mientras tres los condenan.

El mesianismo tiene enfermo al pueblo venezolano, el emotivo discurso del cantante  Nacho en la Asamblea Nacional el día de la Juventud motivo expresiones como está, “Venezuela ha parido un nuevo líder”,  está condición mesiánica es conocida por “tirios y troyanos” lo que nos hace dependientes de un tercero que resuelva el problema que nos tiene esclavos del oficialismo y  la “oposición”.

Venezuela dejara de ser la zona roja en la que delincuentes y  cómplices la han convertido cuando sus víctimas que son las que viven en carne propia la desgracia que les impone un régimen hambreador y asesino  despierten y conviertan la calle en su hábitat natural hasta que los rateros que la humillan sean expulsados del poder.

Cnel (GN) Antonio Semprun
@antoniosemprun
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domingo, 20 de marzo de 2016

Libertad y miedo


Desde hace diecisiete años Venezuela ha sido convertida en una carnicería en lo político, en lo social y en lo económico porque quienes se disfrazaron de mesías para llegar al poder están convencidos que lo que éticamente bueno para darle calidad de vida a un pueblo está reñido con lo convenientemente personal y partidista, para la camarilla de hampones que usurpan el poder el poder en el país lo conveniente es mantenerse en él a cualquier costo.

La lucha para conservarlo y por alcanzarlo  tiene al país en medio de una batalla de negociaciones bajo la mesa, mientras los venezolanos son víctimas de lo que de ellas resulten porque para quienes tienen llenos los estómagos y los medicamentos le son accesibles el tiempo no es una variable importante.

De nada sirven las leyes si no hay instituciones que las apliquen, de poco sirven funcionarios electos,  en quienes se deposita la confianza y la angustia de un pueblo, si estos no sienten en carne propia la realidad que viven en las calles que patean a diario quienes están esperando que actúen teniendo como prioridad sus angustias, sus necesidades y no sus aspiraciones personales.

Los dictadores tienen claros sus proyectos y en ellos no está el bienestar social, cuando los ven en peligro sacrifican al estado, por esa razón los venezolanos debemos entender que un país en crisis no necesita héroes que lo rescaten, necesita hombres y mujeres que luchen sin miedo para alcanzar el proyecto del que está siendo despojada  la sociedad venezolana, la libertad.

Además de la lucha que se libra entre poderes, en Venezuela se libra una  entre la libertad y el miedo, la libertad se está perdiendo ante el miedo que paraliza y que en oportunidades es interpretado como apatía, indolencia o desinterés, el miedo es una sensación de angustia ante la presencia de un peligro y la forma de reaccionar es huir, paralizarse o enfrentarlo  eso dependerá de los recursos que tenga a quien se le presente la situación.

Los venezolanos debemos elegir enfrentarlo porque la situación que se nos presenta es la perdida de la libertad y para evitarlo tenemos como recurso que somos una mayoría humillada por una camarilla de rateros  y para hacerles frente no necesitamos un profeta.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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sábado, 12 de marzo de 2016

Se lincha la libertad en Venezuela


Cuando  la violencia en cualquiera de sus formas se instala en una sociedad no es posible ignorarla, no hay forma o posibilidad de silenciar o tapar los escandalosos actos que la identifican,  la sociedad venezolana está  viviendo cada vez con más horror las diferentes formas de violencia que la lleva peligrosamente a la barbarie.

La  complicidad  e incapacidad para combatir la delincuencia en un  país gobernado por rateros hizo que  en Venezuela se perdiera el rumbo de la legalidad y el respeto a las leyes, la impotencia, la impunidad, el cansancio y el dolor que produce el desamparo legal llevó a los venezolanos a tomar la justicia por su mano, una actuación que carece de un proceso legal donde la sentencia es expedita y condenatoria.

La crisis enmarcada profundamente en lo político, social y económico  ha hundido durante estos últimos años a la sociedad venezolana en desacato debido a la altísima dosis de violencia  estructural, física, emocional y simbólica que ha convertido a víctimas en victimarios y a victimarios en victimas.

Cuando la violencia asesina a un director de corales de niños especiales, a veintiocho mineros o quema en la vía pública a un delincuente, es una sociedad que siente que las leyes no son aliadas ni  instrumentos de defensa de los ciudadanos, las ven como una amenaza por el uso y el abuso con el que son interpretadas por las instituciones de un Estado secuestrado por la ambición y el servilismo.

Venezuela está a merced de un sistema degenerado que heredo un despreciable extranjero que conduce a la sociedad venezolana a una profunda crisis de valores,  que en su instinto de sobrevivencia desconoce al sistema judicial corrupto que la dejó en manos de una delincuencia promovida como política de estado.

Las calles venezolanas se están convirtiendo en juzgados donde los linchamientos son la decisión colegiada de un pueblo huérfano de justicia, en un linchamiento  los presentes no se acusan entre sí porque  la decisión y  la acción  fue colectiva, la violencia no es  solución en ninguna sociedad sin embargo una multitud acorralada, humillada e irrespetada tiene derecho a linchar a un régimen criminal y estafador para expulsarlo del poder.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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domingo, 6 de marzo de 2016

La lista para el 350


En Venezuela cada día los venezolanos amanecemos con un grado más de temperatura en la olla de presión que hierve por la desesperación, la angustia y la impotencia de un pueblo que no ve soluciones a la crisis que los pega contra la pared ante la lenta actuación de los representantes a quienes le impartieron una orden clara, queremos cambio y no tenemos tiempo que esperar.

La ambición de poder no solo es la sintomatología que tiene enferma a las sanguijuelas que están en el poder, es un virus que se contagia peligrosamente porque curarla requiere de tiempo y el venezolano que a diario sale a enfrentarse a la realidad que los consume no tienen tiempo, no bastan clases magistrales, ni dejar en silencio a la bancada del PSUV en el Hemiciclo donde secciona la Asamblea Nacional, los venezolanos  no comen ni se curan con eso.

No es tiempo de protagonismos, ni de campañas presidenciales, es tiempo de acciones concretas, después de diecisiete años pareciera que el muerto insepulto responsable de la desgracia que vive Venezuela continua ganando la partida con la máxima “divide et impera” divide y vencerás, ante la catástrofe que vive la nación a los nuevos diputados hay que preguntarles ¿Qué prevalece en ustedes, la libertad de Venezuela o el futuro de sus carreras políticas?

La respuesta pude resultarnos nauseabunda, porque  una banda de malnacidos  está destruyendo el pas frente a nuestras narices,  hay un pueblo entero exigiendo derechos, dispuesto a defenderlos y desde la comodidad de las sillas de la Asamblea Nacional se continua legislando y aprobando leyes que se estrellan contra el muro del servil TSJ integrado por delincuentes que dictaron  actos que violaron y menoscabaron los derechos garantizados en la Carta Magna, lo que los hace incurrir en responsabilidad civil, penal y administrativa según los casos, sin que les sirva de excusas órdenes superiores como lo establece el artículo 25 del texto constitucional.

Hay que asumir el rol ciudadano que el momento exige, el personal y el político tendrán que esperar a tener país, deben actuar contundentemente o serán un bagazo político al que se les entrego una oportunidad y la miopía que les produce la ambición de poder les impidió ver la montaña de estiércol que tenían enfrente y aún así decidieron tomarse tiempo  para limpiarla.

 Hay listas honorables como la de Oskar Schindler que salvo a más de mil doscientos judíos de morir en los campos de concentración alemanes, las hay también desgraciadas como la de Luis Tascón que condeno a miles de venezolanos por ejercer un derecho, en los momentos que vive la Venezuela una larga lista recoge las razones por las que la sociedad venezolana debe actuar motivada e invitada por quienes deben ejercer su trabajo como depositarios de la confianza del pueblo venezolano.

Son pocos los artículos de la Constitución Nacional que no han sido violados por quienes usufructúan el poder desde hace diecisiete años en Venezuela, la lista que respalda la aplicación del artículo 350 para actuar dentro de ella es muy larga, violación al derecho a la vida (art 43), a  libertad personal (art 44), a la integridad física (art 46), a la inviolabilidad del hogar (art 47), al secreto a las comunicaciones privadas (art 48), a reunirse pública o privadamente sin permiso (art 53), a la protección a través de los órganos ciudadanos (art 55), a la salud (arts 83/84), a la seguridad social (art 86), al trabajo (art 87), a un salario que permita vivir dignamente (art 91), a prestaciones sociales (art 92), a educación integral de calidad permanente (art 103), a la iniciativa privada (art 112), a la propiedad privada (art 115), a disponer de bienes de servicios de calidad (art 117) y el DERECHO A LA HUELGA (art 97).

El pueblo venezolano tiene derecho de vivir en libertad, tiene derecho a que lo respeten, tiene derecho a elegir su propio futuro, tiene derecho a que lo gobierne un venezolano.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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sábado, 27 de febrero de 2016

Venezuela encañonada



La ambición por el poder y el terror que produce  quedar fuera de la protección que les brinda ante los delitos que han cometido en nombre del pueblo y del país  lleva de nuevo al Ministro de la Defensa a incurrir en otra violación flagrante a la Constitución Nacional y al ordenamiento jurídico vigente.

El Ministro de la Defensa ordeno mediante un documento denominado Guía de Planeamiento del Comandante Estratégico Operacional de la FANB,  “desconcentrar todo el armamento y munición que sea posible con el objeto de acercarlos a las Unidades y al pueblo, especialmente de la Milicia Bolivariana que requiere de la dotación de armas largas y municiones para elevar el apresto operacional. Hacer máximo uso de la instalaciones de la FANB existentes”.

Cuando impartió la orden de acercar el armamento y las municiones a un cuerpo de milicianos compuesto por civiles que no  integra  la FAN, creada mediante una Ley habilitante en el año 2007, con el fin de convertirla en el brazo armado defensor de la “revolución bolivariana” , el ministro incurre en delito al violar el artículo 324 de la Constitución Nacional.

Artículo 324 “Solo el Estado puede poseer y usar armas de guerra. Todas la que existan, se fabriquen o se introduzcan en el país pasaran a ser propiedad de la República sin indemnización ni proceso. La Fuerza Armada Nacional será la institución competente para reglamentar y controlar, de acuerdo con la ley respectiva la fabricación, importación, exportación, almacenamiento, transito, registro control, inspección, comercio, posesión uso de otras armas, municiones y explosivos”.

El comportamiento de Padrino López  obedece a su compromiso con la defensa  del fracasado proyecto político  que  destruye a Venezuela  encabezado por un extranjero en el país donde él ejerce el cargo de  Ministro de la Defensa, las armas que ordeno entregar a la Milicia Bolivariana no serán usadas para encañonar a los venezolanos,  este indigno militar no representa el sentimiento nacionalista de la oficialidad de los cuadros medios y la tropa de la institución armada que no han sido permeados por la corrupción y no se han revolcado en el servilismo y el deshonor a pesar de vivir a diario la tragedia que con su omisión y silencio cómplice le han impuesto a los venezolanos.

Un delincuente encañona a su víctima para abusar de ella, despojarla de sus pertenencias u obligarla a ceder ante sus demandas, Venezuela no será encañonada por una banda de sanguijuelas embriagadas de poder Padrino López, Nicolás Maduro y su régimen forajido  no  encañonaran a un pueblo unido  decidido a  que no le roben su futuro y su libertad.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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domingo, 14 de febrero de 2016

Cuando el caos colapse



Las acciones implementadas por Nicolás Maduro con la servil complacencia de los otros dos poderes del estado el Tribunal Supremo de Justica y el Poder Moral, ponen el pie en el acelerador hacia el terrible escenario en el que los venezolanos dejaran de hacer largas colas para enfrentarse entre hermanos.

El Tribunal Supremo de Justicia al ignorar la decisión de la Asamblea Nacional y aprobar el Decreto de Emergencia Económica que está habia negado le otorgo poderes absolutos a la incapacidad de quien ha contribuido en los últimos dos años a que se produzca la inminente implosión que como tsunami arrasara las instituciones del estado incluyendo aquella que no ha sabido leer la tragedia de un pueblo que no tiene tiempo para esperar, no por capricho sino por sobrevivencia.

En Venezuela las condiciones de vida de sus ciudadanos se deterioran cada día mientras el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial siguen jugando a ser tapiza de las decisiones del Poder Legislativo y este a buscar sin éxito vías alternas para hacer valer el poder que les otorgo el pueblo, en ese forcejeo la crisis se agudiza y el estómago vacío de los venezolanos los empuja al desastre.

El balón caerá en los pies de la Fuerza Armada Nacional, que deberá tomar decisiones trascendentales para enfrentar una crisis con diferentes y complicadas aristas, a nivel nacional tendrá que ejecutar acciones que la hagan ver y sentir como la institución capaz de contener el desbordamiento de delincuentes criollos y foráneos que se han ido armando y que pretenderán sacar ventaja del caos y ante la opinión de una comunidad internacional que ha volteado para otro lado ante los desmanes de los gobernantes, deberá actuar con atino legal para que  las actuaciones no sean vistas como las de unos gorilas uniformados que rompieron el hilo constitucional en un país en el que desde años se implanto una dictadura frente su  mirada complaciente.

El caos en el que sumergieron a Venezuela colapsara, el país estará a merced de la delincuencia desbordada, desabastecido de alimentos, medicinas y otros rubros por lo que será necesario actuar con determinación para brindar tranquilidad,  seguridad a la población y generar la confianza internacional  que se brinde ayuda a un pueblo que está pidiendo ayudad desde hace mucho tiempo y que está poniendo orden en su territorio.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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domingo, 7 de febrero de 2016

Reincidencia criminal


La Nación venezolana es hoy una tierra arrasada por la avaricia de quienes insisten en permanecer en el poder para  terminar de exprimirla y esconderse detrás del  principio de autodeterminación de los pueblos que entre otras cosas expresa “el derecho de los pueblos, de las sociedades, de los conjuntos humanos a determinar su destino, por si mismos y a su libre y entero albedrio.

En Venezuela desde hace más de una década el derecho  de determinar el destino del conjunto humano que la conforma  se lo arrogo el grupo de indeseables que la gobierna y para esto tomaron en cuenta solo su entero albedrio lo que lo ha sometido a la tragedia que vive a diario.

Ésta tragedia que ha llevado a la población a vivir situaciones extremas obliga a tomar decisiones y acciones del mismo tenor, porque mientras más tiempo transcurre el lazo se aprieta en el cuello de los venezolanos y favorece a los verdugos que juegan a su alargue, ciertamente diecisiete años de acciones premeditadas para destruir el país no se corrigen en treinta días por esa razón las decisiones tienen que ser urgentes.

Hay un pueblo abandonado a su suerte que a pesar de la tragedia que afronta está decidido a luchar por su sobrevivencia, por esa razón confió en un puñado de hombre y mujeres  que deben entender su desesperación y necesidades aún cuando ellos no las padezcan, las decisiones inmediatas pasan por la unión del pueblo civil y uniformado.

Quienes por temor a perder comodidades o aspiraciones, pretendan quitarle el uniforme a esa unión tendrán que dar un paso al costado, porque esa unión  es la única que podrá controlar a los grupos armados que trataran de imponer su ley, controlar a una población que por necesidad y hambre llegara a la sala de los hogares de los vecinos y frenará la ambición de las aves de rapiña a las que les tendió una alfombra roja para que ingresaran al país.

La reincidencia criminal del régimen al cometer delitos en contra del pueblo venezolano lo hace culpable de la  desgracia que vive, los nuevos ediles no deben incurrir en la reincidencia  de convivir con los delincuentes que solo han traído tragedia a Venezuela, el régimen quiere tiempo, habrá tiempo para discutir y promulgar leyes, lo que no hay es tiempo para contener a un pueblo que se está muriendo de hambre.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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sábado, 30 de enero de 2016

Quien tiene la culpa?



El diagnostico que presenta Venezuela después de los últimos diecisiete años en los que ha estado en manos de ladrones, saqueadores y narcotraficantes es  muy crítico en lo social, económico y político, eso nos lleva a buscar formas de acción urgentes que permitan rectificar el rumbo que la lleva directo a un precipicio.

Este diagnostico es el resultado de la actuación cómplice, ambiciosa, traicionera y carente de servicio social de quienes ocupan los más altos cargos en los poderes del estado y en las Fuerza Armadas Nacionales,  delincuentes con toga y birrete, portadores de uniforme que el brillo de soles y doradas estrellas  encegueció y la profundidad de sus bolsillos les hizo olvidar el compromiso de su juramento.

La cobardía disfrazada de protección al pueblo de quien en su momento no tuvo visión de historia, ni la valentía de defender resultados y la complicidad con el régimen de una parte del sector opositor también son responsables de ésta debacle, es momento de definiciones, de tomar acciones que eviten el descarrilamiento del país.

Los momentos que vive la Republica hace imperiosa la unión cívico-militar que en el pasado nos libero de la pretensión de Fidel Castro en el año 1963, de la aspiración del Estado Colombiano con la presencia de la Corbeta Caldas en aguas venezolanas y de la catástrofe que evito la negativa de la aplicación del Plan Ávila en el año 2002, cuando los venezolanos estaban en las calles reclamando libertad.

Ciertamente la situación que vive el país se debe a la actuación cobarde y servil de un grupo de venezolanos que deben pagar por sus actuaciones con prisión y degradación, pero también es cierto que en todos los sectores de la sociedad existen venezolanos dispuestos a reconstruir el país teniendo como base los principios democráticos, el respeto a la vida y el respeto a la opinión ajena.

Las instituciones del estado deben ser saneadas y concientizadas para enfrentar los tiempos que vendrán, tiempos que ameritan revisión y promulgación de leyes, control del gasto público, defensa de los Derechos Humanos, enfrentar y combatir a los grupos armados que atemorizan a la sociedad y que son bebes de pecho comparados con los extranjeros cubanos, chinos, rusos, bielorrusos, narco-guerrilleros que como hienas pretenden seguir mordiendo a los venezolanos, saqueando las riquezas del país y viviendo ocultos en nuestro territorio al que convirtieron el guarida de delincuentes.

La soberanía reside intransferiblemente en pueblo como reza el artículo cinco de la Constitución Nacional y pueblo es la gente común, entonces el problema que vive Venezuela es de todos y no se debe excluir ningún sector que la conforme por temor, por ambición o por aspiración  del poder, en la unión monolítica del pueblo está la paz y la calidad de vida que merece y necesita.

Todos somos culpables de lo que está viviendo Venezuela, su salvación pasa por la profilaxis en las instituciones del estado y por entender que la unión cívico-militar no debe producir miedo ni preocupación en  ninguno de los miembros de la unión, el país necesita para su rescate de un trabajo en equipo permanente, que este huérfano de ambiciones personales y partidistas, porque detrás del grave problema de desabastecimiento e inseguridad que enfrenta, esta uno de mayor envergadura el interés foráneo en nuestro territorio.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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domingo, 24 de enero de 2016

Empecemos por aquí



La condición natural del ser humano es desechar lo que no sirve, alejarse de lo que representa un peligro potencial que pueda generar daños, infección, gangrena o pus, los venezolanos debemos asumir esa condición contra la camarilla de gánsteres que nos ha ocasionado tanto daño. 

El pueblo venezolano ha tenido que soportar las consecuencias de la ineptitud y la avaricia de quienes  saquearon el país cuando enfrentan brutales racionamiento de agua, largos apagones de luz, cuando asisten a hospitales convertidos en sucursales de baños de carretera, cuando los fines de semana también hacen cola frente a morgues en las que no hay escasez, cuando ven como la mezcla de agua y sal en la convirtieron su salario se esfuma sin cubrir sus necesidades básicas, cuando  ven morir a niños y ancianos por falta de medicinas, cuando las comunidades se auto imponen un toque de queda para no quedar a merced de bandas armadas que imponen su ley, cuando sufren la  escasez producto de lo estéril que está la tierra después de las expropiaciones.

Ese oscuro panorama tiene responsables a los que hay que pedirles que abandonen los cargos que ocupan,  ese pedido no debe hacerse ante poderes ilegítimos arrodillados al régimen porque sería un pedido mudo, debe hacerse en las calles de Venezuela por quien tiene  el poder originario para encumbrar o defenestrar presidentes, en ese pedido debe amalgamarse el pueblo civil y el pueblo uniformado que vive la misma tragedia.

Desechemos lo que no sirve, empecemos por aplicar el artículo 227 de la Constitución Nacional “Para ser elegido Presidente de la Republica o elegida Presidenta de la Republica se requiere ser venezolano o venezolana por nacimiento,  no poseer otra nacionalidad, ser mayor de treinta (30) años, de estado seglar y no estar sometido o sometida a ninguna pena mediante sentencia definitivamente firme y cumplir con los demás requisitos establecidos en esta Constitución”,  quien no pertenece a un pueblo no puede dolerle la penuria a la que lo someten, quien no ha podido demostrar lo que establece este artículo no debe ocupar la primera magistratura del estado.

Cnel (GN) Antonio Semprun
@antoniosemprun
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lunes, 18 de enero de 2016

El asno y el zorro

La visita de Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional para rendir su memoria y cuenta sólo sirvió para evidenciar que la terrible situación que viven los venezolanos no es motivo de preocupación para el títere de la Habana quien en los fardos de gamelote que expectoró, dejó ver que lo importante para él y su fracasado proyecto es permanecer en el poder aún a costa del padecimiento de los venezolanos.
Los tiempos por venir serán muy difíciles para la sociedad venezolana debido a la escasez y el desabastecimiento creado como consecuencia del despilfarro y el saqueo al que fue sometido el país por los hampones que ahora pretenden por vía de decretos continuar alargando la agonía del pueblo que votó para que ésta situación cambiara.
El decreto de emergencia económica presentado por Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional es una bombona de oxigeno vacía que pretende poner paños de agua caliente al cáncer con metástasis que ellos incubaron; que propone entre otras cosas el decreto de emergencia económica que el régimen no haya hecho durante los últimos diecisiete años, control presupuestario sin contraloría, intervención de empresas privadas y sus inventarios para palear un desabastecimiento creado por ellos, restringir el acceso de moneda nacional o extranjera para los venezolanos de a pie mientras los personeros del régimen las adquieren en las cantidades que les provoca.

Los venezolanos deben confiar en que los diputados trabajaran para no traicionar la confianza en ellos depositada y estos deben entender que el pueblo se mueve al filo del hambre, las inseguridad y la desesperación, delicados ingredientes que si hacen ebullición producirán un lamentable costo social, los ediles deben apresurar las acciones para soluciónar  la explosiva situación que enfrenta el país, los tiempos del dialogo pueden ser muy ventajosos para el régimen pero muy largos para quienes llevan el peso de la desesperación y la angustia a cuestas.

No cabe duda que el pasado 01/15/2016 en las instalaciones de la Asamblea Nacional venezolana hubo un encuentro en el que se dieron cita la limitación y la experiencia, en las instalaciones del hemiciclo se encontraron de frente un asno y un zorro.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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sábado, 9 de enero de 2016

La silla eléctrica del Socialismo del siglo XXI


El movimiento telúrico político del 6D produjo sus efectos en los integrantes de la secta que destruye el país y en la inmensa mayoría que voto por el cambio que empieza a mostrarse en el poco tiempo transcurrido y que lleva a cuesta el peso de diecisiete años de trampas, fraudes, violaciones, humillaciones e irrespeto.

Ese pesado lastre no le ha permitido a muchos venezolanos despabilarse siguen viendo un fantasma, no han digerido la importancia del enorme paso que se dio, hay quienes critican las acciones tomadas en la Asamblea Nacional sin detenerse a pensar que al monstruo hay que erradicarlo de lo político, de lo económico, de lo social pero también de lo psíquico que puede ser el mayor obstáculo para aligerar la llegada del necesario cambio.

Nada pesa más en el hombre que el miedo y  la conciencia, por eso quienes votaron por un cambio deben vencer el miedo que los limita, porque quienes están en el poder están luchando por aliviar el peso de sus conciencias y para ello se valen de los que han hecho por más de una década, echar mano a la ilegalidad, distraer la atención de lo importante hacia trivialidades como es querer hacer parecer una traición a la patria el desmontaje del cuadro del responsable de la tragedia que vive el pueblo venezolano de las paredes de la Asamblea Nacional cuando los traidores a la patria son quienes han sumergido a los venezolanos en un caos.

El seis de Diciembre se dio un paso importante pero no basta, hay que apoyar y confiar en lo que están haciendo los ciento doce venezolanos a quienes se les entrego una carga muy pesada la cual debemos compartir porque Venezuela es de todos y todos tenemos la responsabilidad de rescatarla, esa debe ser la actitud del pueblo que unido salió a decirle ya basta a quienes se embolsillaron el país, a quienes todavía se atreven a decir que no darán un bolívar a la nueva Asamblea Nacional, como si el erario público fuera una cuenta personal.

El pasado seis de Diciembre representó para el modelo político que a golpe y porrazo pretendió implantarse en Venezuela lo que representa para el condenado a muerte por un delito por el que fue encontrado culpable el último segundo que marca el reloj.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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domingo, 3 de enero de 2016

Torre de Babel


Después de diecisiete años en los que una banda en la que se mezclaron ladrones, narcotraficantes y proxenetas gobernaron el país y lo convirtieron en refugio de delincuentes, en banco de su propiedad y en estado forajido, Venezuela necesita la ayudad que por indiferencia, por manipulación o engaño no se le habia dado.

Convirtieron las instituciones del estado en cascarones vacios de honorabilidad, respeto, dignidad y nacionalismo las integran quienes por ambición se convirtieron en verdugos de  justicia, en mercaderes de principios, el país fue invadido por la plaga de la corrupción que contagio a la gran mayoría de funcionarios públicos.

Impusieron una dualidad en la interpretación de las leyes, la que favorece al régimen y la del deber ser y en su aplicación prevalece la que los favorece, los gánster rojos están dispuestos desde la comodidad de las poltronas de sus oficinas a confrontar a los venezolanos para que los mantengan en el poder que les brinda impunidad.

Es tiempo de decisiones, es el momento en el que los miembros de la Fuerza Armada Nacional asuman el rol institucional establecido en nuestra Carta Magna, no deben permitir que los mercenarios del régimen derramen una gota más de la sangre del pueblo al que tienen el deber de proteger, los venezolanos hablaron contundentemente el pasado seis de Diciembre, a través de la voluntad del pueblo venezolano Dios habló y cuando Dios  habla hasta el diablo calla.

El régimen al ordenar a sus mercenarios impedir la toma de posesión de los ciento doce diputados electos el pasado seis de Diciembre irrespeta a la Fuerza Armada Nacional al pretender que ignore lo que establece la Constitución Nacional en su artículo 328, así mismo la reta a enfrentarse contra  grupos violentos que tienen la orden de motivar el miedo y la zozobra en la población.

Si los mercenarios de Nicolás Maduro y su régimen están dispuestos a arremeter contra un pueblo deseoso de vivir en libertad y de que se respeten sus derechos, la Fuerza Armada Nacional tiene que estar dispuesta a someterlos sin la más mínima contemplación.

La torre de Babel venezolana al igual que le erigida en la antigua babilonia se destruirá porque quienes pretendieron construirla se confundieron en el lenguaje, no entendieron el grito de un pueblo.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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domingo, 27 de diciembre de 2015

Entendamos lo que se logro


Después del seis de Diciembre de 2015 Venezuela es otra, los venezolanos demostraron lo que se logra cuando actúa  un pueblo unido, sin embargo  aún no creemos el gigantesco paso que se dio, ese día el régimen que destruyo el país perdió la confianza  de sus seguidores, perdió el miedo que producían en quienes no se atrevían a contradecirlos, perdieron el poco respeto que aún quedaba en una minoría decepcionada, pero sobre todo perdió la lealtad que habían construido entre quienes recibían dadivas haciéndoles creer que era un regalo de su generosidad.

Diecisiete años de asalto a la esperanza y a los sueños de los venezolanos crearon un sentimiento de inseguridad  que hay que sacudir,  el panorama político en Venezuela cambio,  el pueblo los derroto en todos los terrenos inclusive en el que estaba “blindado” de fraudes y ventajismos.

Ese día histórico marca el antes y el después de la Venezuela agobiada por la mafia que la administro como una pulpería de sus propiedad, cada día se fortalece la posición del pueblo que quería un cambio,  el que no hayan podido impugnar a veintidós diputados electos democráticamente, refleja sin dudas que ya no tienen el poder que tenían antes del 6D, que entre cantos de gallos y media noche transgrediendo de manera flagrante la Constitución Nacional y el ordenamiento jurídico vigente hayan nombrado un Parlamento Comunal y designado a veintitrés jueces y veintidós suplentes al Tribunal Supremo De Justicia pone de manifiesto la desesperación de contar con un apoyo irrito que los mantenga en el poder y que podrá ser impugnado por el nuevo parlamento nacional.

Cuando internalicemos el cambio que se logró, cuando nos lo creamos, a partir de ese momento lo que por años humillo e irrespeto a los venezolano y quienes fueron sus promotores empezaran a ser pasado para ceder el paso  a todo aquello que nos habían secuestrado.

Venezolanos la decisión es nuestra entendamos que fuimos protagonistas de un cambio histórico, tengamos fe, creamos en lo que hicimos el seis de Diciembre de 2015, entre más pronto lo internalicemos más pronto terminara está larga pesadilla.

Cnel (GN) Antonio Semprun
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sábado, 19 de diciembre de 2015

El pase de la factura


La historia es cíclica solo cambian los actores, el pasado seis de Diciembre de 2015 los venezolanos pasaron la factura a quienes hace más de una década llegaron al poder erigiéndose defensores de un pueblo que en época de democracia era humillado y abandonado por la clase política del momento, se encumbraron en él y los arropo la ambición, incurrieron en el repetido error de olvidarse del poder que tiene la gente común y humilde.

Después de cuarenta años, como consecuencia del olvido político llegó al poder un proyecto trasnochado que fracaso por la misma razón, de él nació una nueva clase sangre azul debido a las riquezas que le saquearon al país y  que dieron prioridad a sus ambiciones, una ambición que convierte a los políticos en mercaderes que ven  en el poder la manera de enriquecerse y no de brindar ayuda y aportar soluciones a las necesidades, los convierte en sapos que en su terquedad se estrellan con la misma piedra y en zorros que pierden el pelo pero no las mañas.

La estabilidad de un país no  funda sus bases sobre la espalda de falsos profetas con agendas ocultas ni sobre aparatos represivos, debe fundarse sobre el respeto a las ideas, a la alternabilidad de poder  y la aplicación consecuente de un proyecto social  que tome en cuenta al verdadero protagonista de cambios y responsable de encumbrar o defenestrar presidentes, el pueblo venezolano.

Debemos entender que la permanencia en el poder por largos periodos de tiempo deshumaniza, sobre todo si quién lo ejerce está movido por la ambición, el desconocimiento y la ignorancia, la política que rija un país debe ser civilizada y no una carnicería política donde el que legítimamente se opone es un traidor y un peligro potencial al poder que ostentan quienes gobiernan.

Venezuela  tiene recursos naturales que administrados de manera correcta permitirían que despunte como el país más importante de la región, pero  tiene también el recurso humano que la ha gobernado irresponsablemente, que ha sido el artífice de la desgracia que hoy vive, los venezolanos no necesitamos un verdugo que nos irrespete y humille, después del caótico trayecto recorrido durante los últimos años  tenemos que haber aprendido que el camino hacia la democracia es un aprendizaje colectivo que debemos sostener y practicar.

El pueblo venezolano volvió a pasar factura a quienes no entendieron que el compromiso social es el norte que debe regir las actuaciones y prioridades de quienes ejercen el poder por decisión soberana, quienes llegaron al poder en 1.998 no entendieron que el problema de un gobernante no debe ser que haya ricos, sino que hayan pobres.

Cnel (GN) Antonio Semprun                      
@antoniosemprun
Coronelantoniosemprun.blogspot.com

sábado, 12 de diciembre de 2015

Despertar del letargo



El pasado seis de Diciembre del año en curso el pueblo venezolano dio el primer paso a lo que debe ser el inicio de cambios profundos  en la vida política, económica y social del país, por fin se ve la luz al final del túnel y no es el faro de un tren que se acerca a toda velocidad, al menos no para lo que hoy representa la mayoría calificada en un parlamento que debe volcar todas las ventajas jurídicas y normativas  que brinda ésta victoria electoral para  flotar el país.

La confianza que el pueblo deposito en los miembros de la nueva Asamblea Nacional no debe negociarse debe estar orientada al bien absoluto para Venezuela y sus ciudadanos, el tsunami de votos depositados en las urnas electorales deja muy claro el mensaje de un pueblo cansado de mentiras, de ofensas y sobre todo de promesas incumplidas.

Venezuela no cambiara de un día para otro, el éxito de ese cambio dependerá de no usar el revanchismo como arma, debemos empezar por la simpleza de cambiar el léxico de confrontación, los venezolanos esperan un cambio, desean mejorar su calidad de vida y eso hay que leerlo,  la confianza es un cristal que se rompe con facilidad y debemos ser cuidadosos con eso, porque ese cristal se protegerá con nuestro accionar, “los japoneses creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, lo deben reparar rellenando las fisuras con oro o plata (Kintsukuroi), para sobreponerse a periodos de dolor, que la nueva Asamblea Nacional sea el oro o la plata de un país que ha recibido un enorme daño.

El siete de diciembre no termino la lucha por devolverle la libertad a  Venezuela, ese día comenzó, es una bola de nieve que dependerá de cuanto crezca por el comportamiento de quienes llevan ahora en sus espaldas la confianza de un pueblo que quiere cambio, no hay tiempo para dormirse en el almíbar del triunfo.

Llegó el momento de dar la batalla no en términos bélicos, tenemos que seguir ganando terreno en el poco pueblo que aún cree en ellos, porque después de la contundente derrota, el régimen pretende castigarlo por su “infidelidad” con el proceso que los ha humillado.

El seis de Diciembre ganó la paz, ganó la tolerancia se debe ser humilde en la victoria porque no saber ganar es perder, debemos hacer la diferencia entre lo que fue vulgaridad y actitud pendenciera. Tora ! Tora ! Tora ! despertó del letargo un gigante que solo quiere cambio.

Cnel (GN) Antonio Semprun
 @antoniosemprun
coronelantoniosemprun.blogspot.com