domingo, 28 de julio de 2013


VENEZUELA UN PAIS EN CORROSION

El silencio solo es bueno cuando se está ante Dios, cuando se está frente a la injusticia y el abuso se debe gritar muy alto.
                                          Antonio Semprun

En Venezuela se cumplirá la vieja frase anónima “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”, el  país permanecerá en el tiempo porque es un territorio, lo que no podrá subsistir es la manera en la que una banda de delincuentes está tratando a sus habitantes.

El heredero del desaparecido narciso y ególatra dictador empuja a los venezolanos por un tormentoso camino mientras él lo transita en un cómodo y elegante carruaje acompañado de su servidumbre, el país se hunde en la miseria  endeudando su futuro, el filibusterismo campea en las instituciones del estado, la complicidad es un  compromiso entre rateros y saqueadores, los ciudadanos deben defenderse de   delincuentes  con birrete que los juzgan y condenan, la oración es lección obligada para regresar a casa cada día, y el futuro de los jóvenes se ve desdibujado.

Ante tan corrosivo mal, no hay Venezuela ni venezolanos que  aguanten, cada brinco del segundero nos acerca al final de un fracaso y al comienzo de un futuro promisor, el país se convertirá en madriguera en la que las ratas correrán y saltaran para huir de su otrora área de confort  tratando de poner a salvo su humanidad y el producto mal habido de sus ilícitas actividades.

Los venezolanos se despojaran del sentimiento de inquietud que se ha   depositado en ellos durante  catorce años, que los ha paralizado impidiéndoles reaccionar, se sacudirán el miedo, actuaran sin esperar por quienes a pesar de entender  que el poder no debe ser ejercido por ignorantes verdugos que lo usan para mancillar  al pueblo, insisten en hacerles el juego al régimen transitando las truculentas vías  que impone sin exigirle  condiciones,  por lo que nos impondrán de nuevo su voluntad si no reaccionamos.

Debemos exigir nuestros derechos, nadie debe  esconderse detrás del poder para humillar a un pueblo. Si la voz del pueblo es la voz de Dios, entonces los venezolanos debemos escuchar lo que recientemente dijo en Brasil su representante  en la tierra.

 El papa Francisco I, en Sao Paulo ante una multitud de jovenes  expreso "Me da pena que estén enjaulados. Quiero líos en las diócesis; quiero que se salga afuera, Quiero que la Iglesia salga a las calles”.

Cnel (GN) Antonio Semprun

@antoniosemprun