domingo, 22 de mayo de 2016

En Venezuela no hay tiempo



La tragedia que arropa a los venezolanos se hace cada día más dolorosa y deja ver dos posiciones muy claras, la de la dictadura que se implanto en Venezuela que busca un claro objetivo definido en la frase atribuida a Maquiavelo “el fin justifica los medios” que significa que cuando el objetivo es importante cualquier medio para lograrlo es valido y la de la MUD que pareciera no saber en que palo ahorcarse mientras el pueblo venezolano se hunde en la desgracia de miseria y muerte.

En la canasta política en la que inicialmente incluyeron las opciones del Revocatorio, la Enmienda, una Constituyente, la renuncia de manera incompresible no cupo la de la duda cierta que Nicolás Maduro es extranjero, la vía más expedita para salir del sátrapa que usurpa el pode en Venezuela, se inclinaron por el revocatorio una vía que depende de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, Tibisay Lucena y Aristóbulo Isturíz para que se realice en momentos en los que algunos de estos personajes ya dijeron que no habrá revocatorio ni en el 2017 ni en el 2030.

Así están las cosas en un país en emergencia, al desplome de aceptación del payaso indocumentado por su ineptitud e ignorancia ésta la creciente desesperanza de los venezolanos debido las actuaciones de los diputados electos a la AN que  perdieron el norte, olvidaron que no hay libertad sin una lucha comprometida, que la paz es el resultado de la conquistas y estas se logran escuchando la necesidad y el dolor de quienes los sentaron en sus curules y están dispuestos a apoyarlos en una acción real que los libere de los delincuentes que los humillan.

En Venezuela se instauro un régimen criminal, lo demuestra los más de doscientos cuarenta mil asesinatos ocurridos en el país, Caracas es  la ciudad mas peligrosa del mundo, esto ocurre mientras los lideres de la oposición continúan diciendo que no quieren que se derrame la sangre de los venezolanos y se inclinan por una protesta de marchas, banderas y pitos ante una dictadura asesina, habría que preguntarle a Henrique Capriles y a los miembros de la MUD de quien ha sido la sangre que este régimen miserable ha derramado en los últimos diecisiete años no solo a manos de sus mercenarios asalariados, sino la de los que han muerto por falta de un antibiótico o de un simple jarabe de acetaminofen.

El tiempo de los políticos de oficio no es el tiempo de los miles de venezolanos que están muriendo de hambre, que no tienen  champú, desodorante, ni cerveza; Venezuela tiene un cáncer que ha hecho metástasis y los diputados de la Asamblea Nacional pretenden combatirlo haciendo gargarismos o tomando te verde,  mientras de manera mezquina apuestan a fortalecer los partidos políticos a los que pertenecen, no han querido  entender que el único partido al que hay que apostarle todo en este momento es Venezuela.

La prioridad es el país, no es tiempo de debatir es tiempo de definir, así entendieron los estudiantes y la sociedad venezolana que han demostrado no estar resignados, solo falta que los políticos pico de plata dejen de lado sus aspiraciones presidenciales y entiendan que para devolverle la libertad y derechos a los ciudadanos de un país, primero hay que sacar del poder a la escoria que lo controla.

La “ceguera” de quienes insisten en transitar caminos donde la dictadura es fuerte en fraudes electorales, violaciones a los Derechos Humanos y muerte, mientras ignoran el enorme poder de un pueblo unido y decidido los convierte en cómplice de un régimen  desgraciado.

Cnel (GN) Antonio Semprún
@antoniosemprún
coronelantoniosemprún.blogspot.com