miércoles, 8 de febrero de 2012

Cosas Importantes, Cosas Urgentes

El deporte sin duda alguna es una de las cosas importantes que se debe incentivar en un país pero cuando hay cosas urgentes que atender en ese país como venezolanos viviendo en refugios, hospitales sin instrumento ni insumos, vialidad destruida llama poderosamente la atención el auspicio por $ 65 millones al año que el régimen venezolano a través de PDVSA le concede al piloto de fórmula 1, Pastor Maldonado. El auspicio no fué discutido en la Asamblea Nacional, se hizo como se hacen las cosas en el régimen de Chávez, en secreto como el contrato de las cédulas electrónicas venezolanas otorgado a la empresa cubana Albet. Esa nada despreciable cantidad de dinero venezolano incluye el pago de 29.4 millones de libras esterlinas por el auspicio en fórmula 1, el piloto venezolano recibe $ 20 millones para viáticos y el financiamiento de una fundación que gerencia. PDVSA, es una empresa productora de petróleo a la que ciertamente le han cambiado sus funciones, de producir y procesar petróleo, se le asignó el financiamiento de las misiones, fué convertida también en productora láctea. La estatal petrolera no comercia estos productos en el exterior que es la razón por la que las grandes corporaciones son auspiciadores dentro del suntuoso deporte de la fórmula 1 que buscan con la inversión la promoción y fortalecimiento de sus productos. Ratifico el hecho importante de incentivar y promocionar el deporte en el país pero no es menos importante que en un país empeñado hasta las ruedas se invierta tan significativa suma de dinero en un deporte que no ha tenido un buen desempeño. Mientras la mayoría de los venezolanos carecen de los artículos de primera necesidad y deben pasar por un calvario para obtener las divisas que por derecho le corresponden. Esa es la manera como se maneja el dinero del erario nacional en secreto, sin permiso de nadie y entre cantos de gallos y la media noche.

1 comentario:

  1. Una vez mas le reitero mis respetos. Oficiales como Ud. nos hace pensar que el deber ser todavía no se ha perdido del todo y que el sacrifio suyo, mas bien el deber cumplido marca distancia de los que permitieron este "quasi" derrumbe de la Institución castrense.

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