sábado, 9 de marzo de 2013

HAY FIESTA EN LA HABANA POR LA MUERTE DE UN SOCIO


El poder es un elixir que embriaga los principios. -  Antonio Semprun

El 08/03/2013 será uno de los días más grises que se recordara en la historia de Venezuela, ese día  las antiguas pretensiones de Machiricuto  lograron el objetivo, asumió  la presidencia del país la marioneta que los Castro propusieron para poder gobernar desde la Habana al destartalado país del oro negro, esta afrenta histórica la consolidan con la complicidad  del TSJ y un grupo de apátridas que sobreponen sus interese personales a los interese del país.
Murió el verdugo  que durante  catorce años oprimo al pueblo que confió en El,  llego al poder de manos de una nueva estrategia para alcanzarlo, la voluntad popular, para eso prometió luchar contra problemas que padecía la sociedad  venezolana hoy potenciados de manera vulgar que tienen a Venezuela hecha pedazos y a los venezolanos sumidos en la pobreza mientras  quienes usurpan el poder viven  como jeques disfrutando del dinero que le han saqueado al país.

La marioneta  heredera del poder  como sucede en las monarquías habla de inoculación del cáncer, mientras convenientemente olvida que el cáncer no se inocula y que los Castro, sus nuevos jefes son especialistas en sacar del camino  a quienes le son incómodos ó difíciles de manejar.
En el pasado lo hicieron con Camilo Cienfuegos, el Che Guevara, el laureado General Ochoa a quien sacrificaron y fusilaron para lavarle la  cara a la dictadura en el escándalo del narcotráfico, en el país de los NO CREO, no sería descabellado pensar  que los intereses de estado, la necesidad de que la dictadura sobreviva sin tener que lidiar con un individuo incomodo e irreverente  y la “mala” praxis de la “mejor medicina del mundo” hayan pasado  factura al hijo político de Fidel.

Los seguidores del  difunto presidente deben preguntarle a quienes hoy se desgarran las vestiduras por su desaparición física, porque permitieron que se tratara en la Habana cuando tuvo ofertas de atención en Brasil y en otros países donde están los mayores adelantos en la medicina para tratar casos extremos de salud.

El poder  es una droga que enferma  por el que muchos son capaces de sacrificar a un amigo, un “líder”, un camarada, un padre. Chávez, se declaro hijo de Fidel pero este padre tenía una revolución que cuidar. Maduro se declaro hijo de Chávez, pero este hijo tiene ambición de poder.
Los venezolanos tenemos una dura lucha que no será imposible, si entendemos que los tiempos que reinan en el país no dejan rendijas para la ambiciones personales y partidistas, debemos rescatar primero a Venezuela de las manos de las aves de rapiña que pretenden seguirla  devorando para tener un  país donde se pueda aspirar a cargos públicos, respeto a los derechos humanos y un futuro para las generaciones venideras.
 
Cnel. (GN) Antonio Semprun
@antoniosemprun   

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