domingo, 6 de marzo de 2016

La lista para el 350


En Venezuela cada día los venezolanos amanecemos con un grado más de temperatura en la olla de presión que hierve por la desesperación, la angustia y la impotencia de un pueblo que no ve soluciones a la crisis que los pega contra la pared ante la lenta actuación de los representantes a quienes le impartieron una orden clara, queremos cambio y no tenemos tiempo que esperar.

La ambición de poder no solo es la sintomatología que tiene enferma a las sanguijuelas que están en el poder, es un virus que se contagia peligrosamente porque curarla requiere de tiempo y el venezolano que a diario sale a enfrentarse a la realidad que los consume no tienen tiempo, no bastan clases magistrales, ni dejar en silencio a la bancada del PSUV en el Hemiciclo donde secciona la Asamblea Nacional, los venezolanos  no comen ni se curan con eso.

No es tiempo de protagonismos, ni de campañas presidenciales, es tiempo de acciones concretas, después de diecisiete años pareciera que el muerto insepulto responsable de la desgracia que vive Venezuela continua ganando la partida con la máxima “divide et impera” divide y vencerás, ante la catástrofe que vive la nación a los nuevos diputados hay que preguntarles ¿Qué prevalece en ustedes, la libertad de Venezuela o el futuro de sus carreras políticas?

La respuesta pude resultarnos nauseabunda, porque  una banda de malnacidos  está destruyendo el pas frente a nuestras narices,  hay un pueblo entero exigiendo derechos, dispuesto a defenderlos y desde la comodidad de las sillas de la Asamblea Nacional se continua legislando y aprobando leyes que se estrellan contra el muro del servil TSJ integrado por delincuentes que dictaron  actos que violaron y menoscabaron los derechos garantizados en la Carta Magna, lo que los hace incurrir en responsabilidad civil, penal y administrativa según los casos, sin que les sirva de excusas órdenes superiores como lo establece el artículo 25 del texto constitucional.

Hay que asumir el rol ciudadano que el momento exige, el personal y el político tendrán que esperar a tener país, deben actuar contundentemente o serán un bagazo político al que se les entrego una oportunidad y la miopía que les produce la ambición de poder les impidió ver la montaña de estiércol que tenían enfrente y aún así decidieron tomarse tiempo  para limpiarla.

 Hay listas honorables como la de Oskar Schindler que salvo a más de mil doscientos judíos de morir en los campos de concentración alemanes, las hay también desgraciadas como la de Luis Tascón que condeno a miles de venezolanos por ejercer un derecho, en los momentos que vive la Venezuela una larga lista recoge las razones por las que la sociedad venezolana debe actuar motivada e invitada por quienes deben ejercer su trabajo como depositarios de la confianza del pueblo venezolano.

Son pocos los artículos de la Constitución Nacional que no han sido violados por quienes usufructúan el poder desde hace diecisiete años en Venezuela, la lista que respalda la aplicación del artículo 350 para actuar dentro de ella es muy larga, violación al derecho a la vida (art 43), a  libertad personal (art 44), a la integridad física (art 46), a la inviolabilidad del hogar (art 47), al secreto a las comunicaciones privadas (art 48), a reunirse pública o privadamente sin permiso (art 53), a la protección a través de los órganos ciudadanos (art 55), a la salud (arts 83/84), a la seguridad social (art 86), al trabajo (art 87), a un salario que permita vivir dignamente (art 91), a prestaciones sociales (art 92), a educación integral de calidad permanente (art 103), a la iniciativa privada (art 112), a la propiedad privada (art 115), a disponer de bienes de servicios de calidad (art 117) y el DERECHO A LA HUELGA (art 97).

El pueblo venezolano tiene derecho de vivir en libertad, tiene derecho a que lo respeten, tiene derecho a elegir su propio futuro, tiene derecho a que lo gobierne un venezolano.

Cnel (GN) Antonio Semprun
@antoniosemprun
coronelantoniosemprun.blogspot.com

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